Rampini, 76 años de innovación continua

En Passignano sul Trasimeno, en abril de 1945, se fundó Rampini Carlo Spa, una empresa creada originalmente para el mantenimiento y la inspección de vehículos ordinarios y especiales.

A lo largo de los años, la empresa fue adquiriendo cada vez más conocimientos en el campo del diseño y la producción de vehículos, hasta el punto de que en los años 70 y 80 comenzó a fabricar equipos y vehículos para servicios militares, de extinción de incendios y de apoyo en tierra para servicios aeroportuarios tanto civiles como militares.

Como señala Fabio Magnoni, director general de Rampini, la empresa basa su éxito en la capacidad de diseño y en las innovadoras técnicas de mecanizado en las que se ha apoyado desde sus inicios. Gracias al apoyo de una instrumentación siempre al día y a la aplicación del concepto "a medida", cada producto se crea y se monta a la medida de cada cliente y de sus necesidades.  Esto nos ha permitido forjar prestigiosas asociaciones con numerosos actores de los sectores de defensa, aeroespacial y de seguridad.

En las últimas décadas, la empresa se ha dedicado a la producción de kits de electrificación, una tecnología modular que se adapta fácilmente a vehículos de diversos tipos y tamaños: autobuses, barcos, tractores, maquinaria de explotación y vehículos industriales.

En el año 2000 llegó el punto de inflexión: el inicio de la producción de autobuses urbanos para LPT, que en 2010 culminó con la creación del primer prototipo de autobús eléctrico de 8 metros -el E80-, que en 2018 llevaría al cese definitivo de la producción de vehículos con motor diésel, sustituidos completamente por los eléctricos.

Paralelamente a este cambio de rumbo en la producción, alimentado sobre todo por la conciencia de la importancia de la movilidad sostenible como uno de los principales medios para salvaguardar el planeta, también se ha producido una transformación en la organización de la empresa: una redistribución de todas las líneas de producción y un aumento de los recursos destinados a I+D, con la consolidación de una oficina interna dedicada.

"Tres años después", explica Magnoni, "éste parece ser un reto exitoso: este año hemos visto un incremento en la cartera de pedidos del 10-12% y, entre otros, hemos suministrado vehículos a la ciudad de Génova y al municipio de Madrid. Invertimos constantemente en innovación tecnológica", asegura Magnoni, "y en estos momentos estamos trabajando en el nuevo autobús 100% eléctrico de 8 metros, una versión renovada en cuanto a diseño, pero sobre todo en cuanto a tecnología que, además de aumentar las prestaciones del vehículo, mejora al mismo tiempo la seguridad de pasajeros, conductores, peatones y operarios gracias a una instrumentación innovadora".

Pero para Rampini, 2021 será el año en el que se iniciará la producción de autobuses propulsados por hidrógeno. De hecho, el director general continúa: "Estamos trabajando en nuestro nuevo autobús eléctrico con extensor de autonomía de pila de combustible, que se lanzará oficialmente junto con el proyecto piloto Life 3H, en el que participamos junto con otros actores del sector -incluyendo empresas, organismos institucionales, centros de investigación y universidades- y que marcará el verdadero nacimiento de la movilidad de emisiones cero en Italia, con la creación de 3 valles de hidrógeno, entre los primeros de nuestro país".

El compromiso constante de Rampini con el estudio y la implementación de proyectos tecnológicamente avanzados y al mismo tiempo sostenibles la convierte en una de las empresas italianas que lideran el país hacia la transición a la movilidad de emisiones cero.

Artículo en la página 30 de "Il Sole 24 Ore" del 22 de octubre de 2021